Jaime Gil Aluja, Presidente de la Junta de Gobierno de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras (RACEF), abordó este domingo, 28 de diciembre, en la tribuna que la Real Corporación publica en el suplemento económico "Dinero" del diario "La Vanguardia", la necesidad de una regulación efectiva y una formación continua que permita a los ciudadanos comprender y controlar los procesos de decisión que abre la inteligencia artificial.
Para el experto, la digitalización ha transformado el flujo de información en una avalancha de datos que amenaza el valor democrático si no se gestiona adecuadamente. Gil Aluja recuerda que desde hace más de dos décadas la Escuela de Economía Humanista de Barcelona y la RACEF trabajan en el diseño de algoritmos humanistas, concebidos para situar al ser humano en el centro de los sistemas económicos y de decisión. Estos modelos, disponibles de forma gratuita, se diferencian de la inteligencia artificial dominante por integrar la dimensión emocional y subjetiva, frente a los enfoques mecanicistas que reducen al individuo a un agente puramente racional.
El autor destaca la importancia de conceptos como la lógica difusa de Lofti Zadeh y el principio de simultaneidad gradual, que permiten reflejar los distintos grados de objetividad y subjetividad presentes en la toma de decisiones humanas. Sobre esta base se han desarrollado teorías como la de los Efectos Olvidados, orientadas a identificar y gestionar las consecuencias indirectas de las decisiones económicas, habitualmente ignoradas por la mente humana debido a su complejidad.
El Presidente de la RACEF advierte de que los algoritmos pueden convertirse tanto en herramientas de prosperidad compartida como en instrumentos de dominación, capaces de transformar a los ciudadanos en "súbditos digitales" al servicio de grandes imperios tecnológicos. En este contexto, valora positivamente la sentencia 1119/2025 del Tribunal Supremo, que consagra la transparencia algorítmica como un valor democrático, aunque considera que la regulación legal es necesaria pero insuficiente sin una base sólida de conocimiento y creatividad.






