Michael Metzeltin reflexiona sobre la construcción política del lenguaje

Michael Metzeltin, Académico Correspondiente para Austria de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras (RACEF), presentó en el XIII Acto Internacional celebrado en Barcelona los pasados 15 y 16 de noviembre, la ponencia "Denotaciones y connotaciones del sufijo -ismo", en la que expone cómo las diversas corrientes religiosas y de pensamiento que se han sucedido a lo largo de la historia han ido modelando el lenguaje y creando neologismos de uso común hoy en día.

El Académico esplica en su estudio cómo conceptos como cristianismo, paganismo, arrianismo, realismo... son sustantivos forjados con el nacimiento y el desarrollo de las lenguas romances para dar nombre a realidades que se convirtieron de uso común partiendo de un microsufijo griego también arraigado en el latín y que idiomas de otras familias lingüísticas también acabaría adoptando rápidamente. Egoísmo y humanismo serían ya neologismos acuñados durante el Renacimiento, en tanto que patriotismo, nacionalismo, liberalismo... corresponderían ya a las edades moderna y contemporánea, en respuesta a la necesidad de dar nombre a corrientes filosóficas o políticas.

"Oyendo un una palabra abstracta acabada en -ismo uno sabe que en general se trata de cultismos que designan doctrinas o tendencias, con connotaciones positivas o negativas. Para entender su uso, uno siempre tendrá que preguntarse a qué radical semántico se refiere (cristiano, héroe, óptimo, libre, social...), qué puede significar ese radical y con qué real intención la usa el que la pronuncia. Tiene que desambiguar palabras de fácil manipulación conceptual y social", asegura el estudioso. Hoy en día, el sufijo es tan común que es uno de los pocos en las lenguas romances que permite la construcción instantánea de neologismos por parte de cualquier hablante, algo inhabitual en esta familia de lenguas que provienen del latín vulgar.

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