Constantin Zopounidis, Académico Correspondiente para Grecia de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras (RACEF), presentó en el Acto Internacional que la Real Corporación celebró junto a la Universidad Politécnica de Creta los pasados 23 y 24 de abril en esta isla griega bajo el título genérico "Nuevas tecnologías para el desarrollo económico" el trabajo "How Artificial Intelligence Addresses Public Debt", que firma junto a Ioanna Atsalaki, George S. Atsalakis. Los tres expertos, miembros del Laboratorio de Ciencia de Datos de esta universidad, proponen en su estudio utilizar la inteligencia artificial para para reducir las elevadas deudas públicas que asfixian a muchas economías.
Para los ponentes, esta tecnología atesora un gran potencial para impulsar la productividad y, con ello, favorecer el crecimiento del PIB. Aunque para ello sea necesario una política específica de inversiones, reformas regulatorias y la implementación de mecanismos de redistribución y desarrollo del capital humano. El trabajo parte de un diagnóstico conocido: tras las últimas crisis financieras, las presiones demográficas y el impacto de la pandemia numerosos países enfrentan ratios de deuda sobre PIB históricamente altos. Estos niveles restringen el margen fiscal y pueden frenar el crecimiento a partir de determinados umbrales, que en economías avanzadas se sitúan a menudo entre el 90 y el 110 %. Los expertos consideran que la vía más sostenible para aliviar esta carga no es ya la austeridad, sino el crecimiento real impulsado por mejoras estructurales.
En su estudio, los autores estiman que convertir la IA en infraestructura nacional exige inversiones de capital cuantiosas y coordinadas, que podrían incluir incluso soluciones emergentes como nodos energéticos orbitales, lo que requiere una decidida y sostenida política de Estado. En el corto plazo, consideran, el impacto agregado puede ser limitado, aunque en el medio y largo plazo los efectos se consolidan. Por todo ello señalan que la IA sólo contribuirá de forma material a la sostenibilidad de la deuda si se inserta en una estrategia pública completa que combine inversión selectiva en infraestructura, adaptación regulatoria que fomente la innovación, mecanismos de redistribución como la fiscalidad progresiva y un esfuerzo sostenido en educación y transición laboral.






