Nadie puede pronosticar cuánto va a durar la actual guerra de Irán. Sin embargo, unos días de conflicto ya han puesto de manifiesto que la primera consecuencia ha sido un alza de los precios del petróleo y del gas, lo que suele desencadenar toda una cadena de subidas. Ya se vaticinan aumentos de la inflación, que llegará al 3%, pues, aunque la crisis sea de corta duración, los analistas cuentan ya con "una inflación energética al alza durante dos o tres meses". Para España, cuyo último dato anual, el de febrero, sitúa la inflación en el 2,7%, es un desastre económico.
El Economista
Todos los expertos apuntan a Asia y Europa como las mayores perjudicadas de la guerra que el presidente de EE. UU., Donald Trump, ha desencadenado en Oriente Medio, pero Rusia se perfila como una de las mayores beneficiadas del conflicto, ya que el propio Trump está considerando aliviar las sanciones sobre el petróleo a Moscú.
La incertidumbre derivada del conflicto en Irán amenaza con poner de nuevo bajo presión el sistema energético comunitario. La UE prepara medidas para mitigar un alza de precios en los mercados energéticos a corto plazo y, en paralelo, acelera su estrategia a largo plazo. Este martes, la Comisión Europea ha presentado un paquete para impulsar la inversión en energías limpias en la UEy pide a los países que reduzcan al mínimo el IVA sobre la electricidad para minimizar el impacto sobre la factura de la luz.
Los precios en las gasolineras no paran de subir desde el comienzo de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta situación, que ha tenido un efecto directo sobre los carburantes y el bolsillo de los consumidores, ha sido comentada por el economista y experto en Bolsa Pablo Gil, quien apuesta por rebajar el IVA de los carburantes para compensar esta subida de precio.







