El balance como instrumento del delito financiero

Abstract: 

El Balance, en contra de lo que se ha venido considerando desde el siglo XVI, no es el resultante de las cifras que figuran en una cuenta, sino la determinación del valor que se quiera representar a través de esta cuenta. El Balance ha de reflejar una situación, y con el Balance pasa algo parecido a lo que sucede con el idioma: es el medio de expresar ideas bonitas o peores pensamientos. Se hace un recorrido comparativo por las tres doctrinas que existen acerca del problema del Balance: la estática, la dinámica y la orgánica. Finalmente se focaliza en el balance ficticio, en el inexacto y en el fraudulento, para establecer las distintas posiciones doctrinales de delito y quienes son los que pueden incurrir en responsabilidad, sea ésta civil o penal. Establecida la obligatoriedad de establecer el Balance (Art.ª 37 del código civil) y la de unos principios con arreglo a los cuales debe establecerse, todo lo quebrante esta obligación debería traer siempre la sanción penal. Las empresas a través de los Censores tienen el medio más eficaz de demostrar la más correcta y fiel representación de los bienes que constituyen el patrimonio y figuran en el Balance. Los Censores son el instrumento que ha de dar vida al Balance, porque están revestidos de honorabilidad y de todos los conocimientos y atribuciones para lograr tal fin.

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