Historia

Antecedentes remotos

La remota génesis de nuestra Institución la encontramos en la figura del Consolat del Mar, organismo que se establece en los territorios de la antigua Corona de Aragón a finales del siglo XIII para tratar sobre materias comerciales y marítimas, inicialmente el Mediterráneo y posteriormente en las rutas del Atlántico. Como derecho corporativo y que posteriormente en la Edad Moderna dio paso a diversas instituciones, como nuestra Real Corporación, un signo revelador de la generosidad, espíritu solidario y visión de futuro que la burguesía mercantil barcelonesa del siglo XVIII manifestó para crear un organismo representativo de la actividad económica capaz de estudiar, defender y promover medidas capaces de hacer frente a las realidades económicas de la época.

El Consolat del Mar fue una importante institución comercial y marítima que fijó una legislación sobre el comercio internacional
El Consolat del Mar fue una importante institución comercial y
marítima que fijó una legislación sobre el comercio internacional

Orígenes

Hay que remontarse al 16 de marzo de 1758, cuando Fernando VI concede formalmente permiso para constituir una Real Junta Particular de Comercio, para encontrar los antecedentes más sólidos de la promoción de valiosos estudios y defensora de la actividad profesional. En 1775 se registran diversas peticiones a la Junta por parte de grupos de comerciantes para que se realicen trabajos de investigación relativos al ámbito empresarial. Estas aspiraciones se convierten en realidades intermitentes hasta que el 26 de abril de 1787 se inaugura la Academia de Comercio. Con este mismo espíritu nacen la Comisión de Fábricas, antecedente remoto del Fomento del Trabajo Nacional y de la Cámara de Comercio, así como la Sociedad Económica de Amigos del País, todas ellas mecenas de las artes, las letras y las ciencias.

Fernando VI, bajo cuyo mandato se reconoció a la Real Junta Particular de Comercio

Fernando VI, bajo cuyo mandato se reconoció
a la Real Junta Particular de Comercio

 

Desde aquellos instantes aparece de manera visible el deseo de unir la investigación y la docencia con la preocupación por las realidades económicas de cada momento y disposición al asesoramiento a las Instancias Públicas. Todo ello, fiel a la doble vertiente de pensar y actuar, divisa que es aún propia, hoy, de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras: “Utraque Unum”, emblema de la moneda colonial española que adoptó esta Real Corporación como emblema en su escudo y sus medallas.

A lo largo del período comprendido entre finales del siglo XVIII e inicios del pasado siglo XX tienen lugar en España movimientos políticos y sociales que provocan importantes inestabilidades. Choques entre culturas, enfrentamientos militares, revoluciones e invasión de tropas foráneas, producen una descomposición en las instituciones y una desorientación en cuanto a los medios destinados a conseguir los objetivos de crear centros de excelencia para el estudio y propagación de los elementos teóricos y técnicos encaminados a encauzar la actividad económica y financiera hacía el progreso de la sociedad. Se observa cómo instituciones con los mismos o parecidos objetivos que los propios de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras siguen suertes distintas, aunque en muchos casos su evolución histórica es única: la intermitente desaparición y reaparición.

Alegoría de la Economía y las Finanzas, según una grabado del siglo XIX

Alegoría de la Economía y las Finanzas,
según un grabado del siglo XIX

Consolidación

Tiene que llegar el tercer decenio del siglo XX para que resurgiera la idea originaria de la Real Corporación y adquiera la forma con la que se conoce actualmente. Es a partir de las conversaciones entabladas entre 1929 y 1931 por un grupo de intelectuales con raíces en el ámbito profesional, docente e investigador, preocupados por los problemas económicos y financieros de nuestro país, cuando deciden reactivar las ideas que impulsaron la creación de la Academia de Comercio, adaptándose al nuevo contexto socioeconómico.

A pesar de, o quizás como consecuencia de, las inquietudes de una época caracterizada por una profunda depresión, el rediseño inicial de la Academia proyectada parecía gozar de la aprobación y apoyo de amplios círculos de la sociedad civil, de tal manera que, a partir de 1935, se iban apartando todos los obstáculos interpuestos a la tan anhelada recreación. Pero la guerra civil española trastornó el proyecto y al término de la misma, los promotores de la Corporación hubieron de esperar a que se resolvieran, antes, otras necesidades públicas más urgentes.

Quizás fueron aquellas penurias, fruto de los problemas de la reconstrucción, los trastornos padecidos por las empresas y las alteraciones monetarias y crediticias, los elementos que confirieron a los temas económicos y financieros unas dimensiones y una importancia desconocidas hasta entonces. Los problemas inherentes a la Segunda Guerra Mundial, no hicieron más que intensificar el protagonismo de la fenomenología económico-financiera.

Reverso de las monedas de plata acuñadas en México, conocidas como columnarios. Representan dos hemisferios unidos por una gran corona entre dos columnas y alrededor la leyenda UTRAQUE UNUM (ambos son uno). Es el emblema de nuestra Real Corporación

Reverso de las monedas de plata acuñadas
en México conocidas como columnarios

 

Aquellas necesidades cristalizaron en la base de la Sociedad Académica de Investigación Económico-Financiera en 1940 y en la aprobación de los Estatutos en mayo de ese año con el nombre de Academia de Ciencias Económicas y Financieras. El 19 de febrero de 1943 tuvo lugar la Solemne Sesión de la Junta Pública de Constitución en la sede del Ateneo Barcelonés.

La institución actual

Las actividades de la Academia siguen su curso ininterrumpidamente durante tres lustros, hasta que el 3 de enero de 1958, el Ministerio de Educación Nacional dictó la Orden que aprobaba la llamada, desde entonces, Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, calificada de organismo oficial de carácter científico y técnico, siendo la única de las Reales Academias que tiene su sede en Barcelona.

El mes de noviembre de 1975 es proclamado Rey Juan Carlos de Borbón. La transición política, basada en el diálogo y el consenso, conduciría a la construcción de un régimen de libertades, plasmado en la Constitución Española de 1978. En el Real Decreto de 7 de diciembre de 1979, se aprobó el Estatuto de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras. Se trataba de la primera aprobación de una norma de esta naturaleza con rango de Real Decreto y por él la Real Corporación quedaba bajo el Alto Patronazgo de S.M. el Rey. El 16 de enero de 1980 se acordó por unanimidad conceder la Medalla de Honor a S.M. El Rey Juan Carlos I.

Entrega de la Medalla de Honor por la Junta de Gobierno de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras a S.M. El Rey Juan Carlos I

Entrega de la Medalla de Honor por la Junta de Gobierno de la Real Academia
de Ciencias Económicas y Financieras a S.M. El Rey Juan Carlos I

 

Han transcurrido más de seis décadas desde el primer Consejo Académico de la nueva era de la Real Corporación. Se han producido profundas mutaciones en los sistemas sociales, económicos y financieros. España se ha integrado, de pleno derecho, en la Unión Europea. La adopción del euro como moneda común constituye un signo que invita a mirar el exterior y buscar complicidades con las Instituciones de prestigio de otros países. Han tenido lugar tensiones, enfrentamientos y cambios nunca vistos a lo largo de la historia moderna. A pesar de ello la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras ha mantenido intacta su identidad y no se ha registrado en ella perturbación, escisión o crisis alguna.

El día 16 de febrero de 2004 la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras tuvo el honor de contar, por primera vez, con la visita de S.M. El Rey Juan Carlos I. Las palabras que dirigió a los académicos, llenas de cariño hacía nuestra institución, invitaban a seguir con el proyecto que nos es propio, de profundizar en el estudio de las ciencias económicas y financieras y de expandir la luz del conocimiento a todos los países.

Fotografía de familia con motivo de la visita de S.M. El Rey Juan Carlos I a la sede social de nuestra Real Corporación

Fotografía de familia con motivo de la visita de S.M. El Rey Juan Carlos I a la sede social de nuestra Real Corporación

Los presidentes

Uno de los protagonistas de las conversaciones que acabaron dando su actual forma jurídica y organizativa a la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras fue, a la segunda década del siglo XX, José María Vicens Corominas, que se convertiría en el primer presidente de la institución a partir de 1940. En 1951 fue sustituido por Ricardo Piqué Batlle, que estuvo al frente de la Real Academia hasta poco antes de su muerte en 1990, tras haber sido designado presidente perpetuo. Mario Pifarré Riera inició una nueva etapa al frente de la Real Corporación, también hasta su desaparición en 1989. Fue entonces cuando fue escogido el actual presidente, Jaime Gil Aluja, académico desde 1973.

Proyección internacional

De la mano de Gil Aluja, la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras ha puesto un especial afán en fomentar la cooperación científica entre los investigadores y académicos de las más importantes Instituciones y Academias del mundo. Con estas colaboraciones se busca el intercambio de conocimientos científicos y técnicos, además de potenciar la investigación conjunta a través de la organización de conferencias y encuentros como con la divulgación de publicaciones e informaciones de cada institución. En los últimos años se han suscrito acuerdos de colaboración científica con las diversas instituciones, como la Fundación Nacional para la Ciencia y las Artes de Rumanía, la Academia Polaca de Ciencias, la Academia Montenegrina de Ciencias y Artes, la Universidad de Timisoara (Rumanía), la Real Sociedad Científica de Jordania, la Academia de Ciencias y Artes de la República Srpska de Bosnia y Hercegovina, la Academia Rumana, la Academia Nacional de Ciencias de Bielorrusia, la Real Academia de Ciencias y Bellas Artes de Bélgica, el Instituto Finlandés de Asuntos Internacionales o la Universidad Abderahmane Mira de Bujía (Argelia), entre otras prestigiosas e históricas instituciones.

Solemne Sesión Académica conjunta con la Polish Academy of ScienceSolemne Sesión Académica conjunta con la Montenegrin Academy of Sciences

Sesiones con la Academia Polaca y la Academia Montenegrina

Observatorio de Investigación Económico-Financiera

La Real Academia ha querido potenciar en estos últimos años su vertiente internacional con la creación de su Observatorio de Investigación Económico-Financiera, que desde 2009 elabora un informe anual sobre la situación económica de un país determinado para favorecer los intercambios y las posibilidades de inversión de las empresas españolas, con dos primeros estudios sobre Ucrania y Azerbaiyán que están a disposición de todas las instituciones y compañías mercantiles.

El Observatorio nació con el objetivo de convertirse en un órgano de referencia económico-financiera y desarrollar proyectos de investigación en las materias que son propias a la Real Academia. El solemne acto de presentación tuvo lugar en Madrid, en la sede del Senado, y participaron su Presidente, Javier Rojo, y la Ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, así como el Presidente de la Real Corporación, Jaime Gil Aluja. La Junta de Gobierno consideró en el 2010 la conveniencia de ampliar sus actividades de investigación, con el fin de apoyar una mayor y más eficaz proyección internacional de nuestras empresas, asumiendo el importante reto de realizar estudios de investigación rigurosos y objetivos en ámbitos sectoriales y/o países de interés para la economía nacional.

El equipo responsable de llevar a cabo los proyectos programados responde a personalidades alto prestigio internacional en materia económica y está liderado como Presidente de Honor por Finn E. Kydland, premio Nobel de Economía de 2004 y Académico Correspondiente de esta Real Corporación. La Presidencia Ejecutiva está a cargo del Académico de Número y Secretario de la Junta de Gobierno, Alfredo Rocafort, Catedrático de la Universitat de Barcelona. Por último, la Dirección y Coordinación de los proyectos está en manos de la Académica de Número Ana María Gil Lafuente.

Premios Nobel de Economía

La Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras ha acogido en su seno desde el 2009 hasta siete premios Nobel de Economía, que se suman a un octavo que ya era miembro. Se trata de los reconocidos:
 
Bertil Ohlin (Suecia. Premio Nobel de Economía en 1977)
Daniel Kahneman (Estados Unidos de América. Premio Nobel de Economía en el 2002)
Eric Maskin (Estados Unidos de América. Premio Nobel de Economía en el 2007)
Finn E. Kydland (Noruega. Premio Nobel de Economía en el 2004)
Robert J. Aumann (Israel. Premio Nobel de Economía en el 2005)
Joseph Stiglitz (Estados Unidos de América. Premio Nobel de Economía en el 2001)
Sir James Alexander Mirrlees (Reino Unido. Premio Nobel de Economía en 1996)
Reinhard Selten (Alemania. Premio Nobel de Economía en 1994)

 

 

 

El futuro

Las más de dos décadas del mandato de Gil Aluja han estado marcadas por una intensa actividad científica que ha llevado la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras a convertirse en un referente de la investigación económica y financiera en España, además de uno de los actores destacados de la actualidad de estas materias. A los cada vez más destacados nombramientos de Académicos Correspondientes y de Número se ha añadido una completa agenda de actividades científicas, muy a menudo con la colaboración de universidades y otras organizaciones vinculadas con la docencia o la investigación.

Es la línea de trabajo que la Real Academia ha ido renovando año tras año y en la que se ha propuesto seguir trabajando a lo largo de los próximos cursos para profundizar su colaboración con la sociedad que la acoge, con la firme convicción de que ciencia, progreso y bienestar tienen que ir siempre de la mano en el anhelo de un futuro común más próspero.

La actividad de la Real Academia ha salido a lo largo de estos años de su sede catalana para llegar a toda la geografía española y, en su tarea de internacionalización, a toda Europa y diferentes países del arco mediterráneo. Con la actividad de iniciativas como el Observatorio de Investigación también ha llegado a América. Los proyectos en marcha sobre Cuba y México son una buena muestra de ello y una prioridad de trabajo. El convenio con la red universitaria Ilumno, que agrupa diez universidades del continente americano es también un hito en esta decidida política de internacionalización.

Acuerdo entre la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras y la Red Ilumno

De entre los Académicos que en este último período han nutrido la Real Academia destacan nombres de la docencia, la investigación, la política y la empresa, además de reconocidas personalidades mundialmente reconocidas. La Real Academia trabaja codo con codo con instituciones nacionales como la Academia Rumana coorganizando cada año el prestigioso seminario internacional "Penser l'Europe" y con otros de cariz internacional como el Instituto Francés de Relaciones Internacionales participando anualmente en su World Policy Conference, cita obligada para gobernantes y empresarios de todo el mundo. Además, cada vez son más habituales su participación en seminarios y congresos que se celebran fuera de las fronteras españolas. Un camino que la Real Academia quiere seguir ampliando.

Instalaciones

Salón de Actos Mario PifarréSala de Juntas
Libro de HonorSede Social

Salón de Actos Mario Pifarré, Sala de Juntas, Libro de Honor y Sede Social